Chef presidencial alimenta a los hambrientos con premio de lotería de 250,000 dólares en Carolina del Norte.
Un exjugador de la NFL apoya a un exgerente de Circle K que intentó reclamar un premio de lotería de 12.8 millones de dólares

En una historia que ha capturado la atención del público, la lucha por un billete de lotería que promete cambiar vidas ha tomado giros inesperados. Todo comenzó con un exgerente de Circle K, Robert Gawlitza, quien se encontró en medio de una batalla legal por un boleto ganador del Arizona Lottery valorado en 12.8 millones de dólares. Ahora, casi un año después del inicio del conflicto, ha encontrado apoyo en un lugar insólito: un antiguo jugador de la NFL con conexiones a la cadena de tiendas convenientes.
Las raíces del conflicto
Gawlitza, quien trabajaba en una tienda Circle K, adquirió el billete ganador tras un suceso curioso. Un cliente había dejado accidentalmente el billete impreso atrás y, siguiendo las políticas internas del establecimiento, él decidió comprarlo. Sin embargo, una vez que el número afortunado fue sorteado, Circle K indicó que el boleto pertenecía a ellos porque no fue pagado por ningún cliente antes del sorteo.
La disputa se centra en cómo se gestionan los boletos impresos accidentalmente por los empleados. Según Gawlitza y su abogado, Josh Kolsrud, existe una norma oficial que obliga a los empleados a comprar estos boletos si tienen un valor superior a los 20 dólares como sanción por errores en la impresión. “El meollo del asunto es que él compró los boletos”, afirmó Kolsrud con convicción. “Obtuvo un recibo y todo se registró adecuadamente por parte del empleado de turno”.
El apoyo inesperado
A medida que su caso avanzaba, seis declaraciones juradas firmadas por actuales y antiguos empleados de Circle K fueron presentadas para respaldar su afirmación. Estas declaraciones probaron que la política existía y validaron el testimonio de Gawlitza sobre el procedimiento bajo el cual adquirió el billete ganador. Entre los nombres destacan Eva Sparks y Jennifer Geibeda, quienes corroboraron la regla que exige a los empleados comprar boletos no vendidos generados accidentalmente.
Kolsrud destacó este punto al señalar que “no es solo Robert diciendo que Circle K tenía estas políticas”; hay evidencia del respaldo colectivo de otros empleados actuales y anteriores. Este respaldo podría ser crucial para la resolución legal del caso.
En medio de todo este contexto legal, surge la figura del exjugador de la NFL cuyo apoyo le otorga más peso al caso. Aunque su nombre no fue revelado por Kolsrud, se sabe que este individuo tiene vínculos directos con Circle K y ha validado las afirmaciones sobre las políticas establecidas en torno a estos boletos erróneos. Se sospecha que este soñador anónimo podría ser Tony Bouie, quien tuvo una carrera con los Tampa Bay Buccaneers y luego ocupó un puesto como director del Arizona Lottery dedicado a sus operaciones.
Circle K no se ha quedado quieto ante estas alegaciones; han presentado una moción para desestimar las contrademandas interpuestas por Gawlitza. Según ellos, independientemente de si las políticas internas son válidas o no, la transacción sigue siendo inválida bajo las regulaciones del Arizona Lottery. Las reglas afirman claramente que si se imprime un billete y no se paga ni es adquirido por otro cliente antes del sorteo, dicho billete pasa a ser propiedad del minorista.
Kolsrud sostiene que las normativas no prevén situaciones específicas como esta donde existen políticas internas sobre errores en impresión a tener en cuenta. La corte está programada para dictar sentencia sobre esta moción en los próximos meses; si deciden proceder con el caso, se anticipa un juicio popular posiblemente para 2027.
A medida que avanza esta saga legal extraordinaria llena de intriga y supervivencia empresarial, queda claro que muchas partes están comprometidas en determinar quién es realmente el propietario legítimo de ese ansiado billete ganador. Las vidas cambiadas por grandes sumas como esta generan tanto esperanzas como disputas legales complicadas.
Mientras tanto, tanto Gawlitza como sus allegados esperan con ansias la resolución final sobre su defensa frente a lo inesperado y lo imprevisible en el mundo caótico pero emocionante de las loterías.
















